Detrás de todo proyecto que pretende transformar algo en el mundo, hay una estructura. Una forma jurídica, un modo de gobernanza, personas que asumen la responsabilidad de lo que el proyecto hace — y de lo que no hace. La Sageocracia no es una excepción a esta regla, y es coherente con sus principios hablar de ello con claridad.
La asociación Sageocracia Internacional es la estructura jurídica que sostiene el proyecto. No es el proyecto en sí mismo — es su envoltura institucional, la herramienta que permite al proyecto existir legalmente, recibir apoyos, formalizar asociaciones por contrato y actuar en el mundo real. Comprender cómo funciona es comprender cómo el proyecto se gobierna a sí mismo.
Una estructura al servicio del proyecto, no a la inversa
La asociación fue concebida según un principio simple: la estructura debe servir al proyecto, y no el proyecto servir a la estructura. Esta distinción es menos evidente de lo que parece. Muchas organizaciones acaban dedicando lo esencial de su energía a su propio mantenimiento — a la gestión administrativa, a las reuniones de gobernanza, a los conflictos internos — en detrimento de la misión para la que fueron creadas.
Sageocracia Internacional fue estructurada para evitar ese desvío. Es deliberadamente ligera en su organización interna, para que la energía disponible se dedique a la difusión del proyecto, al desarrollo de la red de Sageócratas y a la construcción de las condiciones del Vuelco — no a la gestión de su propia complejidad.
Las misiones de la asociación
La asociación cumple cuatro misiones principales, que corresponden a las cuatro funciones que el proyecto requiere en esta etapa de su desarrollo.
La primera es la difusión. La asociación asume la responsabilidad de dar a conocer el proyecto — a través de este sitio, las traducciones en diecisiete lenguas, las asociaciones mediáticas y académicas, y los eventos públicos que permiten presentar la Sageocracia a nuevos públicos.
La segunda es la gestión del registro. La asociación es responsable del registro mundial de Sageócratas — su integridad, su seguridad, su transparencia. Cada inscripción es registrada, fechada y geolocalizada bajo su responsabilidad. Es ella quien garantiza que este registro será incontestable el día en que se convierta en un hecho político.
La tercera es el apoyo a la publicación. La asociación acompaña el proceso de presentación editorial del libro y coordina las gestiones de traducción y de difusión internacional. Es el interlocutor institucional de las editoriales, los traductores y los socios académicos.
La cuarta es el desarrollo de la red. La asociación apoya el surgimiento de grupos locales de Sageócratas, facilita las conexiones entre personas que comparten los principios del proyecto en contextos geográficos o profesionales diferentes, y crea las condiciones de una comunidad real — no solamente de una lista de inscritos.
Una gobernanza coherente con los principios
Sería paradójico — y desastroso para la credibilidad del proyecto — que una asociación cuyo objeto es promover una gobernanza fundada en la sabiduría, la sintonía y la coherencia fuera ella misma gobernada de manera opaca, jerárquica o incoherente con sus valores declarados.
La gobernanza de Sageocracia Internacional se apoya en tres compromisos concretos. La transparencia: las decisiones importantes son documentadas y accesibles a los miembros. La deliberación: las orientaciones estratégicas son objeto de una consulta antes de ser fijadas. La coherencia: la asociación se aplica a sí misma los principios que defiende — sintonía en el ajuste de sus prioridades, responsabilidad ampliada en la evaluación de sus impactos, contribución armónica en el reconocimiento del trabajo de sus miembros.
Estos compromisos no son garantías de perfección. Toda organización humana produce fricciones, errores, decisiones que podrían haber sido mejores. Lo que distingue a una organización coherente con sus valores no es la ausencia de errores — es la capacidad de reconocerlos y de ajustarse.
Cómo unirse a la asociación
Unirse a la asociación Sageocracia Internacional es distinto de inscribirse como Sageócrata. La inscripción como Sageócrata es un acto cívico individual, abierto a todos, sin más compromiso que el reconocimiento de los seis principios. La adhesión a la asociación es un compromiso más activo: supone una voluntad de contribuir concretamente al desarrollo del proyecto.
Los miembros de la asociación participan en las decisiones estratégicas, contribuyen a la difusión del proyecto en sus redes y contextos profesionales, y apoyan financieramente su funcionamiento. A cambio, tienen acceso a una información más detallada sobre el estado del proyecto, a los datos del registro en proporción a la población por país, y a los espacios de deliberación interna.
La asociación no está reservada a una élite ni a profesionales de la política. Está abierta a quienquiera que comparta los principios de la Sageocracia y desee dedicar una parte de su energía a hacerlos reales — sea cual sea su formación, su nacionalidad o su nivel de recursos.
« Una asociación que defiende la coherencia debe practicarla. Es la exigencia mínima — y la más difícil de sostener. »
Para unirse a la asociación Sageocracia Internacional u obtener información complementaria, utilice el formulario de contacto disponible en este sitio.