El Juramento de Reliance
Un texto breve y facultativo, para leer, pronunciar o guardar cerca. Ni juramento religioso ni contrato.
Un texto que se hace visible ante uno mismo
El Juramento de Reliance no crea ninguna obligación hacia una institución. No abre ningún derecho. No funda ninguna pertenencia. Para apoyar la Sageocracia, no se pide nada más que la inscripción en sageocracy.org, libre y revocable.
Para quienes eligen detenerse en él, el Juramento desempeña otro papel: hace visible ante uno mismo lo que ya se ha empezado a sostener. Allí donde el compromiso queda difuso, el Juramento le da una forma. Allí donde la intención queda tácita, la pone en palabras.
Una vez pronunciado, sigue trabajando sin necesidad de pensar en él, se convierte en un punto de referencia al que se puede volver, cuando la duda se instala, cuando el agotamiento gana terreno, cuando uno se ha apartado de lo que había reconocido como justo. No está hecho para sostenerse sin falla. Está hecho para ser verdadero.
Lo que el Juramento no es
- Un juramento religioso
- Un contrato jurídico
- Una condición para ser Sageócrata
- Una obligación hacia la asociación
- Un texto que sostener sin falla
Lo que es
- Un texto personal, facultativo
- Una puesta en palabras de un compromiso ya sostenido
- Un punto de referencia al que volver
- Una orientación, no un contrato
- Una fidelidad a uno mismo
Juramento de Reliance
Me comprometo a percibir con atención y honestidad, a mirar lo que está realmente ahí, y no lo que quisiera ver en ello.
Me comprometo a actuar en coherencia con lo que percibo como justo, sabiendo que esta coherencia seguirá siendo siempre imperfecta, y que esta imperfección no es una razón para renunciar a buscarla.
Me comprometo a contribuir al equilibrio de los colectivos de los que formo parte, no por obligación, sino porque comprendo que mi propio florecimiento depende de la calidad de aquello que me vincula a los demás.
Me comprometo a reconocer mis errores, a nombrarlos en lugar de disimularlos, a comprender sus causas en lugar de buscar a los responsables, y a corregirlos con el mismo rigor que aplico a mis intenciones.
Me comprometo a respetar lo que vive, en los seres humanos que me rodean, en las formas no humanas de lo viviente, y en los equilibrios de los que depende toda vida.
Me comprometo a sostener este compromiso a lo largo del tiempo, a no abandonarlo cuando se vuelva difícil, y a volver a él cuando me haya alejado. Sigo siendo libre, en todo momento, de dejarlo.
Cómo habitar este juramento
Este juramento no está destinado a pronunciarse según una forma prescrita. Puede leerse en silencio, en un momento de claridad interior, sin testigo exterior, y eso basta.
También puede compartirse ante otros, elegidos no por su autoridad, sino por la calidad de presencia que encarnan y por el valor de su mirada. La forma importa poco. Lo que cuenta es la sinceridad del compromiso y la fidelidad con la que se reactiva en el tiempo. Cada uno sigue siendo libre de dejarlo de lado, sin tener que justificarse.
Su verdad no se mide por la ausencia de error, sino por la capacidad de volver, una y otra vez, a lo que se ha reconocido como justo. Quienes lo pronuncian y que, más tarde, se sienten alejados de lo que habían afirmado, no han traicionado el Juramento. Están llamados a volver a él, y siguen siendo libres de desprenderse de él. Es precisamente para eso que el Juramento sirve: para indicar, en los momentos de olvido, la dirección que se había reconocido.
El Juramento no transforma inmediatamente la realidad. Transforma la manera en que uno se sostiene en ella.
Su lugar en el conjunto de los textos
Varios documentos articulan en conjunto lo que es la Sageocracia. Cada uno tiene una función distinta, sin solapamiento.
La Constitución
Los doce artículos que enuncian los principios y el marco. Es el documento de referencia para comprender lo que la Sageocracia organiza.
La Carta Ética
Los doce compromisos concretos que traducen los tres principios en los comportamientos cotidianos. Es el documento de referencia para la acción común.
El Juramento de Reliance
Un texto personal, facultativo, que cada uno puede hacer suyo. Es un punto de referencia íntimo, no un documento colectivo. Su función es diferente.
La Constitución dice lo que es la Sageocracia. La Carta dice cómo vivir juntos dentro de este marco. El Juramento dice cómo mantenerse uno mismo fiel a lo que se ha reconocido. Los tres pueden leerse en cualquier orden.
Hacer suyo este juramento
Nadie verificará si lo ha pronunciado. Nadie sabrá si se ha mantenido fiel a él cada día. Es precisamente eso lo que lo convierte en un compromiso, no tiene más fuerza que la que usted le da.