Este artículo es uno de los más difíciles de escribir. No porque su contenido sea complejo, sino porque habla de dinero — y hablar de dinero en el contexto de un proyecto que critica las desviaciones de una civilización fundada en la acumulación exige una honestidad particular.
La Sageocracia necesita apoyos financieros para existir y desarrollarse. No es una contradicción con sus principios — es una realidad que sus propios principios obligan a nombrar con claridad, sin incomodidad y sin artificio. Un proyecto que defiende la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace no puede pretender funcionar sin recursos mientras los busca discretamente.
Para qué sirven los apoyos
Los recursos que el proyecto necesita sirven para cuatro cosas precisas, que la asociación se compromete a documentar con transparencia.
La primera — y la más estratégicamente urgente — es el desarrollo de la infraestructura tecnológica de los HCC. Los Créditos de Contribución Armónica no pueden funcionar sobre una base de datos central controlada por una autoridad única. Su credibilidad y su integridad suponen una arquitectura descentralizada: una DApp (Aplicación Descentralizada) construida sobre blockchain, con las infraestructuras de validación, de gobernanza y de interoperabilidad que la acompañan. Este desarrollo es considerable. Incluso acelerado por las herramientas de inteligencia artificial disponibles hoy, requiere competencias avanzadas en desarrollo blockchain, tiempo, servidores y una arquitectura pensada para durar y adaptarse. Es el proyecto tecnológico central de la iniciativa — aquel sin el cual los HCC seguirían siendo una idea sobre el papel.
La segunda es el funcionamiento del sitio y del registro. Mantener sageocracy.org en diecisiete lenguas, asegurar el registro mundial de Sageócratas, desarrollar las funcionalidades que permitirán a los miembros inscritos acceder a los datos detallados — todo ello tiene un coste técnico real, que crece con el número de inscritos y la ambición del proyecto.
La tercera es la difusión del proyecto. Traducir contenidos adicionales, producir materiales de presentación, organizar eventos públicos, desarrollar asociaciones académicas y mediáticas — estas actividades son indispensables para que el proyecto alcance el umbral de visibilidad que hará posible el Vuelco.
La cuarta es el apoyo a la publicación del libro. El proceso editorial — presentaciones, eventuales revisiones, negociaciones contractuales, coordinación de las traducciones — exige tiempo y, en ciertos casos, recursos específicos. La asociación acompaña este proceso para que culmine en las mejores condiciones.
Por qué apoyar este proyecto y no otro
Es la pregunta legítima que se plantea quienquiera que considere contribuir a un proyecto que aún no conoce por completo. Merece una respuesta directa.
La Sageocracia no propone resolver un problema sectorial entre otros — la educación, la salud, el medio ambiente, la pobreza. Propone atacar la causa estructural que hace que esos problemas persistan a pesar de décadas de esfuerzos: un modo de gobernanza colectiva que ya no está adaptado a los desafíos que nuestras sociedades enfrentan.
Apoyar la Sageocracia es apoyar un proyecto que trabaja aguas arriba — sobre las condiciones de posibilidad de las soluciones, más que sobre las soluciones mismas. Es una apuesta a largo plazo, que supone que cambiar la forma en que las sociedades deciden juntas es la condición de todo lo demás.
Esta apuesta no es para todo el mundo. Supone cierta paciencia, cierta confianza en la potencia de las ideas, y una visión suficientemente larga para invertir en aquello que no producirá resultados visibles en la próxima elección. Para quienes comparten esta visión, la Sageocracia es quizá uno de los proyectos más coherentes con lo que buscan apoyar.
Las formas de apoyo
El apoyo al proyecto puede adoptar varias formas, que no se reducen al apoyo financiero.
El apoyo por la difusión es quizá el más valioso en esta etapa. Compartir los artículos de este sitio, recomendar el proyecto a personas susceptibles de encontrar en él un eco, hablar de él en las propias redes profesionales o asociativas — cada conversación que da a conocer la Sageocracia a una persona nueva contribuye directamente a la construcción del movimiento.
El apoyo por las competencias también es bienvenido — y particularmente valioso para el proyecto tecnológico. Competencias en desarrollo blockchain y DApp, en arquitectura de sistemas descentralizados, en traducción, en comunicación, en derecho de las asociaciones, en relaciones editoriales o en organización de eventos pueden aportarse directamente al proyecto.
El apoyo financiero, por último, permite a la asociación funcionar de manera autónoma y planificar sus actividades a medio plazo. Puede adoptar la forma de una cuota anual para los miembros de la asociación, de una donación puntual, o de una asociación institucional para las organizaciones que deseen vincularse al proyecto de manera más formal.
Lo que el apoyo no es
Apoyar la Sageocracia no es comprar una influencia sobre su contenido o sus orientaciones. Los principios del proyecto no son negociables a cambio de una financiación. La asociación se compromete a rechazar todo apoyo condicionado a una inflexión de las ideas defendidas — sea cual sea el tamaño de la contribución.
Tampoco es una inversión en el sentido financiero del término. No hay retorno económico esperado, ni cuota de mercado que conquistar, ni valorización que anticipar. Es una contribución a un bien común — con todo lo que ello implica de incertidumbre, de paciencia y de confianza.
« Apoyar este proyecto es apostar a que las ideas que cambian el mundo merecen ser apoyadas antes de haberlo cambiado. »
Para apoyar el proyecto — mediante la difusión, las competencias o una contribución financiera — utilice el formulario de contacto disponible en este sitio o únase a la asociación Sageocracia Internacional.